Es el más caliente de los colores cálidos, relacionado con el fuego, el movimiento y la vitalidad, sugiriendo calor y excitación. Es el color por excelencia de la pasión y el erotismo, así como del peligro, por eso se usa en señales de advertencia. Tiene una personalidad extrovertida, temperamento ambicioso y material, y se deja llevar por el impulso, más que por la reflexión.
Es un color muy adecuado para personas retraídas, de vida interior, y con reflejos lentos. Es el color de los maniáticos, los generales y los emperadores romanos.
Si lo mezclamos con blanco sugiere inocencia y alegría juvenil, y mezclado con negro estimula la imaginación.
Aplicaciones en decoración:
Como es el color que requiere atención en alto grado hay que controlar su extensión, ya que si se usa en áreas extensas cansa rápidamente.



